miércoles, 28 de noviembre de 2012

Aviones no tripulados para vigilar colonias de aves

Los aviones no tripulados no siempre son sinónimo de sofisticadas operaciones militares y de espionaje. También puede servir como herramienta científica. Un equipo de investigadores catalanes ha utilizado precisamente estas naves para seguir la evolución de una colonia reproductiva de gaviotas en una isla de difícil acceso.

Esta isla se encuentra en el centro de una laguna interior en Lleida (Estany d'Ivars i Vila-Sana). Allí anida la gaviota reidora (Croicocephalus ridibundus). Hasta este aislado lugar ha podido llegar un pequeño avión de menos de metro y medio que ha hecho un seguimiento de los más de 200 nidos de la colonia de aves.

"La principal ventaja de usar aviones no tripulados es que te permiten obtener información de lugares inaccesibles o donde la presencia humana puede crear molestias a las especies y perturbar el hábitat, como en este caso", explica Francesc Sardà-Palomera, científico asociado al Centro Tecnológico Forestal de Cataluña y coautor del estudio.

El investigador también destaca la facilidad de este sistema para registrar datos sobre fauna de una forma continua, además de su sencillez y bajo coste: "El aeromodelo apenas pesa 2 kilogramos y todos los componentes valen unos 1.400 euros".

A una altura de entre 20 y 40 metros, el avión permite tomar imágenes secuenciales a lo largo de varios días. La continuidad en el tiempo permite asegurar que las parejas reproductoras están siempre en el mismo punto, el nido, y que no se trata de individuos moviéndose.

La técnica consiste en colocar una cámara debajo del aeromodelo, que es eléctrico y se dirige por radiocontrol. El aparato también incorpora una videocámara para poder dirigirlo de forma remota, así como un sistema GPS de localización. Los datos se reciben y guardan en una estación portátil situada en la orilla de la laguna, a unos 400 m de distancia.

Los resultados del estudio, publicados en la revista IBIS, revelan la presencia de entre 230 y 240 nidos de gaviota reidora en la isla durante el mes de mayo de 2010, cuando se llevó a cabo la investigación. Para confirmar la validez de la técnica, los científicos se desplazaron a la zona de muestreo y comprobaron con el conteo tradicional que los datos eran correctos.

Se puede aplicar a otras especies

La técnica, por tanto, se puede aplicar en los estudios ornitológicos. En el mismo entorno, el equipo ha captado imágenes de nidos y pollos de una colonia de garza imperial (Ardea purpurea), así como una pareja de aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus) criando su prole en medio del carrizal. Con aeromodelos radiocontrolados, los investigadores también han extendido sus pruebas a las riberas del río Llobregat.

Ahora el equipo también está colaborando en un proyecto con hexacópteros (helicópteros no tripulados de seis palas), coordinado desde la Universidad de Lleida y dirigido al estudio de la dinámica de los cauces de los ríos.

En este trabajo han participado la Universidad Politécnica de Cataluña, el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) y la organización naturalista SIBOC.

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